Apenas han pasado horas desde que el nuevo gobierno de José Antonio Kast comenzó a instalarse en La Moneda, y en la Región del Biobío ya se mueve con intensidad la maquinaria política que definirá quiénes ocuparán los cargos clave del gabinete regional.
Aunque oficialmente no hay confirmaciones desde el Ejecutivo, en los pasillos políticos y entre dirigentes de los partidos que apoyan al nuevo gobierno ya circulan nombres que podrían asumir como secretarios regionales ministeriales y delegados presidenciales provinciales. Es la primera gran prueba de equilibrio político del nuevo oficialismo en una región históricamente estratégica para el país.
Según fuentes cercanas al proceso, el reparto preliminar de cargos buscaría reflejar el peso de las distintas fuerzas de la coalición. En ese esquema, el Partido Republicano y el Partido Social Cristiano concentrarían la mayor parte del poder regional con 11 posiciones, mientras que Chile Vamos tendría 9 cupos dentro del gabinete. A ello se sumaría un espacio para el Partido de la Gente, en una fórmula que busca mantener cohesionada la alianza que respalda al nuevo gobierno.
Ese cupo estaría vinculado a la Secretaría Regional Ministerial del Deporte. De hecho, el diputado Patricio Briones confirmó que desde el Ejecutivo se le solicitó proponer un nombre para ocupar esa cartera, lo que revela que las conversaciones políticas avanzan con rapidez en Santiago.
El parlamentario adelantó que el eventual candidato sería una figura conocida en el mundo deportivo de la intercomuna Concepción–Talcahuano, con trayectoria en el área pero de perfil discreto, una característica que, según él, podría favorecer una gestión enfocada más en resultados que en protagonismos políticos.
Los nombres que empiezan a sonar
Mientras en el nivel central se afinan las decisiones, en el Biobío ya se mencionan algunos posibles nombres para asumir responsabilidades clave dentro del aparato regional del gobierno.
Para la Delegación Presidencial Provincial del Biobío aparece como carta el actual presidente regional del Partido Republicano, Juan Pablo Mellado, mientras que para la provincia de Arauco se menciona a Pedro Marileo, dirigente mapuche independiente cercano al Partido Social Cristiano y exfuncionario del Sename.
En el caso de las secretarías regionales ministeriales, la lista de posibles autoridades mezcla dirigentes políticos, profesionales y exautoridades comunales:
- Transportes: Henry Campos (UDI)
- Obras Públicas: José Piña (Republicanos)
- Gobierno: Daniel Pacheco (PSC)
- Salud: Isabel Rojas (PSC)
- Seguridad: César Bobadilla (PSC)
- Educación: Victoria Pincheira (UDI) o Teresa Carrasco (independiente cercana a Republicanos)
- Energía: Andrea de la Barra (DEM)
- Desarrollo Social: Daniel Manchileo (PSC)
Sin embargo, desde la delegación regional insisten en que el proceso aún no está cerrado.
El delegado presidencial regional del Biobío, Julio Anativia, explicó que las designaciones siguen siendo evaluadas en el nivel central y que los anuncios oficiales deberían realizarse dentro de los próximos días.
Un gabinete que deberá enfrentar urgencias regionales
Más allá de los nombres, el desafío para el nuevo gabinete regional será inmediato. El Biobío enfrenta tareas urgentes en materia de infraestructura, reconstrucción y seguridad, áreas que el propio gobierno considera prioritarias.
Las carteras de Obras Públicas, Vivienda y Seguridad serán especialmente observadas, dado el impacto que tienen en la recuperación económica y en la estabilidad social de la región.
Mientras tanto, el aparato estatal seguirá funcionando con autoridades subrogantes en caso de que se produzca alguna emergencia antes de que se oficialicen los nombramientos.
Por ahora, lo único claro es que el nuevo gobierno empieza a dibujar su mapa de poder en el Biobío. Y como siempre ocurre en política, detrás de cada nombre hay negociaciones, equilibrios partidarios y la silenciosa disputa por controlar una de las regiones más influyentes del sur de Chile.












