La ausencia de recintos extraportuarios en la macrozona sur podría llegar a su fin. Autoridades, empresarios y gremios analizaron en Talcahuano la factibilidad de habilitar este tipo de infraestructura, que permitiría descongestionar los puertos, mejorar la logística y dar mayor competitividad a la Región del Biobío.
Un modelo probado en el extranjero
La discusión no surge de la nada. Ejemplos como el puerto de Chancay, en Perú, donde una inversión de más de US$3.400 millones redujo en casi 20 días los tiempos de envío hacia Asia, muestran cómo este tipo de desarrollos puede transformar la economía regional. En ese país, los resultados ya se reflejan en un aumento de exportaciones agrícolas, pesqueras y mineras, con un impacto directo en el PIB.
Qué son y cómo funcionan
Los almacenes extraportuarios son recintos bajo supervisión de Aduanas que se instalan fuera de los puertos o aeropuertos. Allí pueden guardarse contenedores y mercancías de exportación o importación hasta que completen los procesos aduaneros. Su rol principal es agilizar las cadenas logísticas y liberar espacio en los terminales marítimos.
Opiniones del sector público
El seremi de Hacienda, Sebastián Rivera, resaltó que se trata de una instancia que fortalece la colaboración público-privada y que puede beneficiar al comercio exterior de todo el sur de Chile.
Por su parte, la directora de la Aduana Regional de Talcahuano, Katherine Ampuero, señaló que este encuentro fue clave para reafirmar el compromiso institucional y entregar información normativa a las empresas interesadas.
El seremi de Economía, Javier Sepúlveda, también puso énfasis en la proyección económica:
“Un proyecto de este tipo no solo significaría más empleos, también nos daría mayor capacidad logística para atraer inversión y consolidar a la región como un centro estratégico del comercio exterior”.
La visión privada
Desde el mundo empresarial, el presidente de Infraestructura y Logística de Corma, Gonzalo Pelén, sostuvo que la iniciativa “podría convertirse en una oportunidad concreta para optimizar procesos”, aunque advirtió que la sostenibilidad dependerá de la demanda del mercado.
A nivel de pymes, el impacto sería inmediato. Luis Carrasco, comerciante de Lota dedicado a la importación de juguetes, explicó:
“Cada tres meses traigo mercancía desde China y la logística de transporte en fechas clave se complica mucho. Tener un espacio para almacenar containers en la región nos daría más flexibilidad y tranquilidad en los tiempos de distribución”.
El escenario actual
Hoy, el Biobío carece de este tipo de instalaciones, al igual que las regiones de Maule, Ñuble y La Araucanía. Para el director regional del SAG, Roberto Ferrada, esto abre una ventana de oportunidad para avanzar hacia procesos más eficientes y con impactos significativos en la competitividad exportadora.
Una oportunidad para Talcahuano
La instalación de un almacén extraportuario en la comuna porteña no solo significaría un avance para la logística del Biobío, sino que podría transformar a Talcahuano en un actor central dentro del comercio internacional del sur del país, replicando lo ocurrido en otros puntos del Pacífico.
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