San Pedro de la Paz volvió a ser escenario de un violento episodio delictual que, lejos de ser un hecho aislado, refleja la creciente crisis de seguridad que golpea a la región del Biobío y que la clase política parece incapaz de frenar.
En la madrugada de este sábado, un hombre adulto fue asesinado a tiros en plena vía pública, específicamente en la calle Segunda Longitudinal del sector Boca Sur. Según informó el comisario José Cárcamo Lepe, de la Brigada de Homicidios de Concepción, la víctima presentaba múltiples impactos balísticos que le provocaron la muerte en el lugar.
La Fiscalía de Flagrancia Río Bío, junto al equipo ECOH de la Fiscalía Regional, ordenó la presencia de la PDI para iniciar las diligencias que permitan esclarecer el caso. El sitio fue asegurado mientras se levantaban evidencias que permitan dar con la identidad de los autores.
Sin embargo, este crimen se suma a una larga lista de hechos violentos que mantienen a los vecinos atemorizados y que ponen en entredicho las políticas públicas en materia de seguridad. La zona sur del Gran Concepción —incluyendo San Pedro de la Paz, Coronel y Lota— se ha convertido en un corredor delictual donde proliferan bandas armadas, ajustes de cuentas y tráfico de drogas, sin que las autoridades locales ni el gobierno central logren una respuesta efectiva.
Vecinos del sector aseguran que los disparos son cada vez más frecuentes, mientras que los patrullajes policiales resultan insuficientes. “Aquí la gente vive con miedo, y pareciera que a los políticos solo les importa aparecer en campaña, pero no enfrentar a los delincuentes”, expresó un residente que prefirió resguardar su identidad.
En medio de un clima electoral, el asesinato en Boca Sur revive el debate sobre el verdadero compromiso de las autoridades con la seguridad ciudadana. La pregunta que queda en el aire es clara: ¿cuántas muertes más deben ocurrir para que la política deje de mirar hacia otro lado?












