Vecinos de Barrancas Juntas denuncian irregularidades y exigen respuestas por puente que no pueden usar y que costó más de $19 millones en madera.
Una profunda frustración reina entre los habitantes del sector Barrancas Juntas, en la comuna de Hualqui. Lo que debía ser una solución definitiva para su conectividad se transformó en un problema mayor: un puente construido con fondos públicos, pero que no pueden utilizar, ya que su acceso desemboca en un terreno privado.
Nuestro medio accedió a parte de la investigación interna del Ministerio de Obras Públicas (MOP), que enfrenta actualmente dos frentes abiertos: un requerimiento ingresado a la Contraloría por los propios vecinos y un recurso de protección presentado ante la Corte de Apelaciones de Concepción.
Sospechas sobre uso de materiales
Uno de los antecedentes más llamativos del informe es la discrepancia en el uso y costo de los materiales. La madera creosotada utilizada para la superestructura del puente fue valorizada en $8.212.249, sin embargo, el documento oficial indica que la compra de este insumo alcanzó los $19.137.148.
“De los antecedentes tenidos a la vista, se puede presumir que no se utilizó la totalidad del suministro para el fin que fue adquirido”, señala parte del informe. Es decir, hay dudas fundadas sobre si toda la madera realmente fue usada en la obra.
¿Por qué se construyó allí?
Otra polémica que enciende los ánimos es el emplazamiento del puente, que no fue ubicado donde históricamente cruzan los vecinos —sobre el llamado camino 1— sino en un punto diferente (camino 2), donde el estero es más corto. Según el MOP, esta decisión se habría tomado por razones “técnicas y presupuestarias”, ya que el tramo a cruzar por camino 2 es de 50 metros, mientras que por camino 1 llega a los 80.
Sin embargo, esa explicación no convence a la comunidad, pues la nueva ubicación carece de acceso legal, al encontrarse parcialmente dentro de una propiedad privada, y los vecinos siguen dependiendo de un deteriorado badén para desplazarse.
“Es agotador vivir así”
Maryory Monroy, presidenta de la Junta de Vecinos del sector, manifestó su malestar luego de reunirse con personal de Vialidad del Biobío. Según dijo, ninguno de los informes ni antecedentes fue comunicado a la comunidad. “Es ilógico pasar por todo esto y no tener una solución. Acá los únicos perjudicados somos nosotros. No hay claridad sobre lo que viene. Es agotador y muy cansador”, afirmó.
El rol del municipio y las autoridades
El alcalde de Hualqui, Ricardo Fuentes, reconoció la complejidad del caso: “Con las crecidas del río, los vecinos se quedan sin terraplén. Estamos dispuestos a adquirir parte del terreno donde se ubica el puente para solucionar el problema, y ya solicitamos orientación a Contraloría para saber si es legal hacerlo”.
Por su parte, la diputada María Candelaria Acevedo, quien ha acompañado a los vecinos, pidió acelerar los sumarios pendientes: “Espero que las investigaciones contra el ex jefe de Vialidad, Mario Vidal, concluyan pronto y se apliquen las sanciones correspondientes. Pero lo más urgente es que se le dé una solución concreta a los vecinos de Barrancas Juntas”.
Recurso de protección por abandono
Cansados de esperar, los vecinos acudieron a la Corte de Apelaciones de Concepción presentando un recurso de protección. En el documento, denuncian que desde noviembre de 2024 no han recibido respuesta formal sobre su situación. Solo se les informó que la reparación del badén podría incluirse en el presupuesto 2025, algo que consideran insuficiente y tardío.
“El contar con vías de acceso permite el ejercicio efectivo del derecho a la libertad de movimiento”, argumentan, citando el grave aislamiento que sufrieron durante las lluvias de junio, cuando el río Quilacoya aumentó su caudal y dejó totalmente intransitable la única vía disponible.
Un puente inútil, una comunidad abandonada y millones en juego. En Hualqui, los vecinos no piden lujos, solo justicia y dignidad. Y por ahora, ni lo uno ni lo otro ha llegado.












