Inicio Política “Cambio de mando en La Moneda: el día en que Kast llegó...

“Cambio de mando en La Moneda: el día en que Kast llegó al poder y Boric salió como un ciudadano más… pero con sueldo vitalicio”

0

El aire en el patio de honor del Palacio de La Moneda tenía algo distinto. No era solo el ceremonial republicano, ni el sonido solemne de la banda militar que marcaba cada segundo del protocolo. Era la sensación, compartida por muchos, de que Chile estaba entrando en una etapa completamente distinta.

Así comenzó la jornada en que José Antonio Kast asumió la Presidencia de la República, convirtiéndose en el nuevo jefe de Estado tras un proceso político intenso que dividió opiniones, agitó debates y dejó una huella profunda en el mapa político del país.

El momento de la banda presidencial

La ceremonia tuvo ese instante que en Chile siempre marca la historia: el traspaso de la banda presidencial. Frente a ministros, parlamentarios, diplomáticos y autoridades extranjeras, el ahora exmandatario Gabriel Boric entregó la banda tricolor, símbolo del poder republicano.

En ese gesto protocolar se condensaron cuatro años de gobierno marcados por reformas, conflictos políticos, cuestionamientos por escándalos vinculados a fundaciones y un país que vivió tensiones económicas y sociales.

Mientras Kast levantaba la mano para jurar como Presidente, el mensaje era claro: comenzaba un giro político.

Los entretelones de la jornada

Pero fuera de cámaras siempre ocurren pequeñas historias que rara vez llegan a los discursos oficiales.

En los pasillos del Congreso —donde se realizó el cambio de mando— varios parlamentarios comentaban que el nuevo mandatario había pasado buena parte de la mañana revisando personalmente detalles del discurso que daría al país. Kast, conocido por su disciplina política, pidió ajustes de último minuto para enfatizar tres conceptos: orden, crecimiento económico y seguridad.

Otro detalle curioso fue el movimiento silencioso de asesores y equipos técnicos que ya estaban instalándose en oficinas clave del gobierno incluso antes de que terminara la ceremonia. La maquinaria del Estado no espera.

En paralelo, algunos funcionarios de carrera —los que sobreviven a todos los gobiernos— observaban el cambio con la serenidad de quien ha visto pasar muchas administraciones.

La salida de Boric

Mientras Kast comenzaba su nueva etapa, la figura de Gabriel Boric iniciaba el camino inverso: abandonar el poder.

Como ocurre con todos los expresidentes de Chile, Boric deja el cargo para transformarse en un ciudadano más… pero con un privilegio que pocos tienen: una pensión vitalicia equivalente al sueldo de un senador, además de equipo de apoyo, oficina y seguridad estatal.

Es una tradición republicana diseñada para asegurar independencia económica a quienes han ocupado la primera magistratura.

Así, quien hace pocos años encabezaba marchas estudiantiles y luego gobernó el país, pasa ahora a la historia política nacional como uno más de los exmandatarios de la república.

Un país que vuelve a empezar

Cada cambio de mando en Chile tiene algo de reinicio.

Las expectativas son altas, las promesas abundan y las tensiones políticas nunca desaparecen del todo. Con Kast en La Moneda, sus partidarios esperan un giro en seguridad, migración y economía. Sus críticos, en cambio, observan con cautela lo que consideran un cambio ideológico profundo.

Pero más allá de los discursos y las disputas, la escena final del día fue simple y simbólica: un presidente que entra al palacio de gobierno y otro que lo abandona.

La democracia chilena, una vez más, había cambiado de manos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí