Con un auditorio repleto de adherentes, banderas nacionales flameando y un ambiente de fervor patriótico, el diputado Yohannes Kaiser oficializó este fin de semana su candidatura presidencial, marcando un hito que remeció el tablero político nacional. El lanzamiento se realizó en Santiago, pero fue seguido en transmisión por redes sociales desde distintas regiones del país, especialmente por sectores desencantados con los partidos tradicionales.
Kaiser, quien actualmente milita en el Partido Republicano, dio un discurso enérgico, sin ambigüedades, en el que aseguró que “Chile no resiste más experimentos ideológicos ni autoridades que gobiernan según encuestas o dictados globalistas”. Su mensaje se centró en tres pilares: orden, libertad y defensa de la soberanía nacional.
“Yo no vengo a caerle bien a todo el mundo, vengo a decir la verdad. Vengo a devolverle el poder al ciudadano común, no a las élites políticas ni a los burócratas de siempre”, afirmó, siendo ovacionado por sus simpatizantes.
Durante el acto, Kaiser criticó duramente al gobierno del presidente Boric, al que calificó como “un fracaso histórico en materia de seguridad, economía y unidad nacional”. También apuntó contra la clase política tradicional, incluyendo sectores de la derecha, a quienes acusó de “claudicar frente a la izquierda por miedo a ser políticamente incorrectos”.
El parlamentario defendió con fuerza la necesidad de restituir la autoridad de Carabineros, terminar con el indulto a delincuentes y avanzar hacia un modelo de Estado austero y funcional. Además, propuso una reforma profunda al sistema educativo, promoviendo “una educación sin adoctrinamiento”.
Con este acto, Kaiser da el primer gran paso de cara a las elecciones presidenciales, intentando canalizar el descontento social hacia una alternativa política disruptiva, firme en sus convicciones y alejada de los consensos que, según él, han debilitado al país.
Si bien su candidatura es considerada polémica por sectores de izquierda, también está generando adhesión entre jóvenes, exmilitares, empresarios pequeños y ciudadanos hartos de la inseguridad y la falta de rumbo. Analistas ya lo sitúan como un candidato que puede polarizar, pero también arrastrar una base electoral potente si logra articular un mensaje coherente y masivo.
Con la promesa de “recuperar la patria”, Yohannes Kaiser entra oficialmente en la carrera presidencial, dispuesto a pelear con determinación por llegar a La Moneda en 2026.













