San Pedro de la Paz, Región del Biobío. Un amplio despliegue policial y coordinaciones especiales marcaron el primer funeral de alto riesgo oficialmente decretado en la Región del Biobío. Se trató de la despedida de B.P.C., joven de 24 años vinculado a una organización de narcotráfico en la intercomuna, fallecido en un tiroteo ocurrido la madrugada del 1 de junio.
La muerte del sujeto encendió las alertas de las autoridades de seguridad, que rápidamente activaron los protocolos estipulados en la ley para este tipo de eventos. La seremi de Seguridad del Biobío, Paulina Stuardo, confirmó que tras recibir los informes pertinentes la tarde del lunes, se resolvió clasificar el funeral como de alto riesgo, dando paso a un procedimiento especial supervisado por Carabineros.
“Se cumplió con todo lo que establece la normativa. Se notificó oportunamente a la familia y se aplicaron las condiciones necesarias para un traslado seguro hacia el cementerio determinado por ellos”, explicó Stuardo.
El operativo, que incluyó vigilancia en el Servicio Médico Legal y en el trayecto hasta el camposanto, se desarrolló sin incidentes, detenciones ni desórdenes, según indicó la autoridad. “Carabineros actuó de acuerdo a los protocolos. Fue un proceso tranquilo, sin alteraciones del orden público, lo que demuestra que el mecanismo funciona cuando se ejecuta correctamente”, afirmó.
Sin embargo, durante la tarde del lunes, el temor de posibles desmanes llevó a la suspensión preventiva de clases en un colegio de San Pedro de la Paz, además de cortes de tránsito en sectores de Boca Sur protagonizados por cercanos al fallecido. Al respecto, la seremi aclaró que “la suspensión de clases fue anterior a la resolución oficial del funeral de alto riesgo. Fue una decisión preventiva, en base a la experiencia de funerales anteriores con cortejos violentos”.
Durante la noche y la mañana del martes, Carabineros realizó rondas preventivas en Boca Sur, reforzando la presencia policial en el sector de origen del fallecido. “Era importante mostrar presencia y reforzar el mensaje de que este tipo de situaciones están siendo abordadas con firmeza”, concluyó Stuardo.
Con este caso, las autoridades marcan un precedente en la región en cuanto a la aplicación del protocolo de funerales de alto riesgo, buscando prevenir situaciones de violencia ligadas al crimen organizado.












