La situación financiera del Cementerio Municipal de Chiguayante volvió a instalarse en el centro del debate público luego de que el concejal Carlos Hidalgo advirtiera sobre una compleja crisis económica que afecta al recinto, atribuyendo parte importante del problema a decisiones adoptadas durante la administración municipal anterior.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en el programa radial penquista Entre Amigos, instancia en la que el edil expuso su preocupación por el estado financiero de una institución que históricamente ha prestado un servicio esencial a la comunidad.
Según explicó Hidalgo, el cementerio enfrenta actualmente una estructura de gastos que resulta difícil de sostener, especialmente debido al elevado costo asociado al pago de remuneraciones. A su juicio, la contratación de diversos profesionales durante años anteriores habría contribuido a generar una carga económica que hoy impacta directamente en las finanzas del recinto.
Entre los cargos mencionados por el concejal figuran ingenieros civiles, abogados y arquitectos, cuya incorporación, según sostuvo, habría incrementado significativamente los costos operacionales de la entidad.
Durante la entrevista, Hidalgo fue más allá y señaló que el cementerio municipal habría sido utilizado como una especie de “bolsa de empleo” durante la administración encabezada por el exalcalde Antonio Rivas. Se trata de una afirmación que forma parte de sus declaraciones y que reabre el debate sobre los criterios de contratación utilizados en organismos dependientes del municipio.
Más allá de las responsabilidades políticas que puedan determinarse, lo cierto es que la situación económica del camposanto genera preocupación debido a la importancia social que cumple para miles de familias de la comuna. La estabilidad financiera de este servicio resulta fundamental para garantizar su funcionamiento y mantener la calidad de las prestaciones que entrega a la comunidad.
Frente a este escenario, el concejal indicó que la actual administración municipal y el directorio del cementerio estarían desarrollando medidas destinadas a reordenar la estructura interna, optimizar recursos y disminuir el peso de los gastos operacionales, con el propósito de recuperar el equilibrio financiero.
La controversia también vuelve a poner sobre la mesa una discusión que se repite en distintos municipios del país: la necesidad de compatibilizar la contratación de personal con la eficiencia en el uso de los recursos públicos, especialmente en organismos que deben autofinanciar gran parte de su funcionamiento.
Mientras se evalúan las medidas correctivas, el futuro económico del Cementerio Municipal de Chiguayante aparece como un desafío urgente para las autoridades comunales, en un contexto donde la transparencia en la gestión y la sostenibilidad financiera se han convertido en exigencias cada vez más presentes para la ciudadanía.












