Mientras en Valparaíso las cámaras del mundo enfocaban el ceremonial republicano del traspaso presidencial entre Gabriel Boric y José Antonio Kast, en el extremo sur del país la madrugada traía una escena muy distinta: sangre, sirenas y un carabinero luchando por su vida.
Era cerca de las 06:10 de la mañana cuando un llamado por consumo de alcohol en la vía pública movilizó a personal de Carabineros de Chile en la tranquila ciudad de Puerto Varas, en la Región de Los Lagos. Lo que parecía un procedimiento rutinario terminó convertido en un ataque armado que hoy estremece a todo Chile.
La madrugada que cambió todo
El operativo se desarrollaba en el sector de San Francisco con Línea Férrea, cerca del estadio Ewaldo Klein. Los funcionarios acudieron tras una denuncia por personas bebiendo en la calle.
Pero al llegar al lugar fueron recibidos con disparos.
Uno de los proyectiles impactó directamente en la cabeza del sargento segundo Javier Figueroa Manquemilla, de 36 años, quien cayó gravemente herido en medio del procedimiento.
El funcionario fue trasladado de urgencia al Hospital Regional de Puerto Montt. Los médicos confirmaron horas después el diagnóstico más devastador: muerte cerebral, aunque su corazón aún mantiene actividad.
Un padre, un esposo, un carabinero
Detrás del uniforme hay una historia humana.
El sargento Figueroa es casado y padre de un hijo, una familia que hoy vive horas de angustia en el sur del país. Sus compañeros lo describen como un funcionario comprometido y respetado dentro de la Primera Comisaría de Puerto Varas.
Mientras en el hospital médicos luchan por mantener su estabilidad, su esposa y su pequeño hijo enfrentan el momento más duro de sus vidas: esperar noticias de un padre que salió de casa a cumplir su deber y nunca imaginó que ese turno terminaría así.
La voz del alto mando
El general director de Carabineros, Marcelo Araya, confirmó la gravedad del estado del funcionario y aseguró que la institución desplegará todos sus recursos para dar con los responsables.
Según señaló el alto mando policial, se realizarán “todos los esfuerzos para encontrar a los culpables de este hecho tan grave”, mientras equipos especializados trabajan en la investigación.
El mensaje del nuevo presidente
El ataque ocurrió justo en la jornada en que Chile vivía el cambio de mando presidencial.
Antes de dirigirse al Congreso para la ceremonia, el presidente José Antonio Kast condenó el hecho con dureza:
“Cuando atacan a un carabinero, nos atacan a todos”.
El mandatario anunció que su gobierno perseguirá a los responsables “con todo el peso de la ley” y advirtió que este tipo de hechos marcarán “un antes y un después” en la defensa de quienes protegen a los chilenos.
Un detenido y una investigación en marcha
Durante las horas posteriores al ataque, la policía confirmó la detención de un joven sospechoso de participar en el hecho, mientras continúan las diligencias para establecer quién disparó el arma y si hubo más involucrados.
La Brigada de Homicidios de la PDI también trabaja en el caso para reconstruir minuto a minuto lo ocurrido en ese sector de Puerto Varas.
El contraste de un país
Chile vivía una jornada histórica: el cambio de mando presidencial, la fiesta republicana, la transmisión televisiva que millones seguían en todo el país.
Pero a más de mil kilómetros de distancia, en una calle silenciosa del sur, un carabinero caía herido de bala mientras cumplía su deber.
Ese contraste —entre la celebración institucional y la violencia en la calle— dejó una pregunta suspendida en el aire:
¿Cómo proteger a quienes salen cada día a protegernos?












